Laboratorio de Emprendedoras

¿Quién tiene la razón? 4 claves para mejorar el vínculo con clientes

En el grupo privado que tenemos en Facebook, los lunes hacemos Experimentos en Grupo con todas las integrantes. Proponemos algún tema o situación cotidiana de trabajo autogestionado y debatimos, cada una aporta su experiencia, consejo y nos ayudamos.

Historias sobre clientes enojados o insolentes hemos leído muchas en el grupo, por eso hoy  repasamos algunos consejos básicos para generar un vínculo de trabajo lindo y fluido.

Ya sabemos que el cliente no tiene siempre la razón, que la relación comercial se da entre dos personas que tienen un interés en común y que mientras las normas sean claras (y se cumplan), somos todos adultos decidiendo. Pero qué difícil y desafiante es generar buenos vínculos con clientes, cuando muchos viven en un paradigma antiguo que creen que por aportar dinero a la relación tienen más autoridad que el otro.

Desde la experiencia, 100% comprobado les comparto 4 consejos que me han servido para trabajar durante años con los mismos clientes de manera relajada y profesional.

  • Dar confianza y seguridad. Una vez que nos contratan no está todo dicho y resuelto, menos para aquellos clientes inseguros que no les gusta delegar, que les da incomodidad la situación pero se vieron obligados a hacerlo y por eso nos contrataron. Como sabemos, no es fácil delegar, por eso tenemos que ayudarlos a que comprendan cómo el trabajo que brindamos alcanzará el objetivo, ayuda mucho trabajar con un marco bien profesional, llamados telefónicos, reuniones cara a cara. La clave es que el cliente comprenda que la situación esta bajo control.
  • Marcar los límites. Que nos contraten, no quiere decir que seamos un kiosko de los Open 25, ni que seamos una extensión de su familia. Muchas veces nos pasa que nos da cosa, que nos da no se qué pero te juro para no terminar lamentándote, ni pasando momentos incómodos es importante que puedas proponer un estructura de trabajo con límites claros: cuáles son tus horarios y días de trabajo, vías de comunicación, demoras, tiempos, fechas de entrega.
  • Barajar y dar de nuevo.  Muchas veces, los clientes no nos contestan en tiempo y forma con la información que necesitamos para poder avanzar. Lo mejor es replantearse en qué situación esta el otro, si es necesario correr los plazos y presupuestos, solicitar que se nos dé más libertad en la toma de decisiones o lo que consideremos importante adaptar para trabajar con comodidad.
  • Hablar y que quede todo clarito como el agua. Siempre, sentar todo por escrito, por más que nuestros clientes sean los más amigos del mundo, nos da una pauta y marco de trabajo en el que se desarrollará la relación. Aclara, da tranquilidad y seguridad para ambas partes.

Me quedan algunos pendientes, porque hay casos más extremos de clientes. Pero estos consejos son simples y aseguran una buena relación

¿Cuáles fueron sus clientes más difíciles? ¿Cómo lo resolvieron?

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